Recibir la Gran Encomienda “Ángeles Azules”, la máxima distinción que concede la Asociación Española Ángeles Azules, es un honor que me llena de emoción y de un profundo sentimiento de gratitud.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento al Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación, y especialmente a su presidente, Antonio Vera, por haber considerado que mi trayectoria profesional y personal es merecedora de este reconocimiento. Lo recibo con enorme humildad y con el convencimiento de que representa también a tantos compañeros que, a lo largo de su vida, han demostrado que el compromiso con el servicio a los demás no termina cuando finaliza la vida activa.
Con tan solo 32 años, mi vida cambió para siempre como consecuencia de las graves lesiones sufridas en el atentado terrorista del restaurante El Descanso, ocurrido el 12 de abril de 1985. Aquel día, como tantos otros policías, simplemente cumplía con el juramento que un día hice de servir y proteger a los ciudadanos. Las secuelas de aquel atentado me llevaron años después a la jubilación por Actos terrorismo , pero nunca consiguieron apartarme de mi verdadera vocación de servicio.
Precisamente por ello, he continuado colaborando con distintas entidades, entre ellas la Asociación Preventiva del Suicidio Policial y, muy especialmente, con la Asociación de Jubilados de la Policía Nacional de España (AJPNE), donde tengo el orgullo de desempeñar el cargo de delegado provincial en Sevilla. Seguir ayudando a los compañeros y trabajando por quienes más lo necesitan es, para mí, una forma de seguir vistiendo el uniforme,
Esta distinción no la siento únicamente como un reconocimiento personal. La comparto con mi familia, que ha estado siempre a mi lado; con mis compañeros de profesión; y con todas las personas que, en los momentos más difíciles, me tendieron la mano para seguir adelante.
Gracias a la Asociación Española Ángeles Azules por mantener vivos los valores de solidaridad, compañerismo y entrega que siempre han caracterizado a nuestra profesión. Reconocimientos como este nos recuerdan que el sacrificio, el compromiso y la vocación de servicio nunca caen en el olvido.
Recibo esta Gran Encomienda con inmenso orgullo, pero también con la responsabilidad de seguir siendo digno de ella cada día.
Antonio Orozco Brito
Delegado Provincial de Sevilla
Asociación de Jubilados de la Policía Nacional de España (AJPNE)